Ayer, 24 de enero de 2011, se vivió en España una de las jornadas políticas más bochornosas de la historia del país. Y es que, como la mayoría ya sabréis y os fuimos contando al minuto, finalmente la aberración conocida popularmente por el nombre de “Ley Sinde” —tumbada en el Congreso en diciembre— fue revivida en el Senado gracias a un acuerdo entre PSOE, PP y CIU.
Concretamente estos tres partidos pactaron una enmienda de modificación a la “Ley Sinde”
(o disposición final segunda) para rescatarla que básicamente no
modifica nada de lo esencial del texto original e incluso lo empeora.
Por ejemplo el prestigioso abogado David Bravo, especialista en los
temas que nos ocupan, comentaba que “la enmienda es un desastre”,
y párrafos de la disposición final segunda como el que